Digi

Medito en las locuras nocturnas,
las miradas inquisidoras venenosas,
cómo suena distinto según quien lo diga,
el latigazo rescatado de un basurero,
las caricias muertas del manicomio;
aún no es él quien llama, es su sombra,
la sombra de la droga, la sombra del pasado,
el recuerdo de lo que pudo ser y no pudo,
con seis tentaciones, en seis pecados capitales.

Perdió el triunfo por unos polvos,
el brillo se fue oscureciendo poco a poco
siendo un perro callejero, mutilado,
el hazmerreir, el tontolpueblo
en las sombras llora,
ni los gatos miran sus manos,
se volvieron lentas e inútiles,
era bueno, era muy bueno....

Ahora solo queda el recuerdo
el vano recuerdo de quien fue.
y un riff pesado sobre un tejado ...


Comentarios

Entradas populares de este blog

Te describo de nuevo

Queda poco

Tu y yo