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Mostrando entradas de diciembre, 2015

la luna en tu cintura

La luna  en tu cintura
donde no quiero despertar
sentí pasión, cariño, amor
y un deseo de no despertarme;
aun no tengo día ni hora
donde no recordar tu caricia,
mientras mis labios en tu cuello
recitan tu nombre y el mío;
una noche mas, una caricia más
un sentirme tuyo, tus manos
tus manos en las mías, todo uno,
como despertando de un sueño;
 respirarte cada día, desearte,
como vivir en un sueño
y no querer despertar
así provoca tu cintura en mi cuerpo
así te busco entre mis sueños
y en el valle de tu cintura
escribir mis últimos versos
donde mis labios dejan de tomar forma

Sinfonía de Carton-Piedra

En un violín muerto,
las navidades frías, la niebla
la soledad. unas mejillas sonrosadas,
unas estrellas turquesa,
unas monedas sueltas de mala gana,
arte de calles mojadas.

No canta, no siente, no ríe, no llora
impasible ante los dedos de su amo,
como un autómata, canta su traviata particular
dominado por una sonrisa falsa,
sus harapos, las caminatas al son del bulevar,
nadie comenta el sonido de su voz muda,
nadie, todos preocupados del sonido del níquel-latón
y de como va desapareciendo irremediablemente.

Navidad, sonido de mentira
balada dulce de gaviota muertas,
quizás el regalo aún no haya llegado
o no lo hayamos querido escuchar
dos manos ateridas de frio bailotean
y una niña sonrie...





Poco más que decirte

Dos manos entrelazadas,
dos labios al unísono,
hacer cosas prohibidas
en los lugares prohibidos,
robar besos y caricias,
decir te quieros a media luz,
sentirme tuyo, sentirte mía,
la noche nuestra confidente,
solo ella sabe lo que sucedió,
el sonido del silencio,
una balada en la radio,
completar el tatuaje de tu tobillo,
hacer el amor sin sentido,
como si no hubiese un mañana
como si mañana no fuese hoy.

sentir, amar, reír, llorar
acariciar y besar la nuca,
sonrojarse como una adolescente,
eres la musa perdida de mis versos
la sonata a la luz de la luna
el papel sobre el que lloro tinta cada noche..

Digi

Medito en las locuras nocturnas,
las miradas inquisidoras venenosas,
cómo suena distinto según quien lo diga,
el latigazo rescatado de un basurero,
las caricias muertas del manicomio;
aún no es él quien llama, es su sombra,
la sombra de la droga, la sombra del pasado,
el recuerdo de lo que pudo ser y no pudo,
con seis tentaciones, en seis pecados capitales.

Perdió el triunfo por unos polvos,
el brillo se fue oscureciendo poco a poco
siendo un perro callejero, mutilado,
el hazmerreir, el tontolpueblo
en las sombras llora,
ni los gatos miran sus manos,
se volvieron lentas e inútiles,
era bueno, era muy bueno....

Ahora solo queda el recuerdo
el vano recuerdo de quien fue.
y un riff pesado sobre un tejado ...


mariposas enlatadas

libertad, destrucción
mariposas enlatadas sobre la cocina
los recuerdos del día que se murió
la ilusión, que vomitó el reloj
tras la caricia de cemento
que crepita lentamente
como un latigazo en la espalda:

Aún es así que llora,
no queda nadie en el bar,
se desnuda una impresora,
muestra sus vísceras electrónicas,
su corazón muerto de silicio,
y unos ojos miran la niebla fría
llena de gas muerte, ciudades muertas
zombies sin destino, no hay libros
no hay sonrisas, papeles mustios
en las calles emborrachadas,
donde ya no hay caminantes ni caminos

Y las mariposas permanecerán
enlatadas sobre la encimera....

Despedido por no saber hacerlo

Con los domingos,
las lejanías mueren muy despacio,
completan las ultimas lineas
del libro de familia,
las animadversiones llenas de soledades,
con los pasados destronados, luces oscuras,
racimos descubiertos en los campos militares
quizás no sea la hora ni el momento,
ya no hay regalos, las tiras oscuras sufren.

Amplifico mis lágrimas sobre un papel.
sin poder olvidar lo que sucedió,
las puñaladas que lancé al vació
y como fueron edificando una pared de hormigón
donde cantar mis lamentaciones inutiles,
como mi sombra me persigue desde aquel día,
sorprendiéndome hasta de mis verdades,
del frío calor del manicomio,
de la caricia echa con papel de lija
de mis inseguridades, del pasear vagamente
por los pasajes del libro de las sombras
y de no servir nada más que para hacer daño

rimas de discordancia

El recuerdo de un destino,
cambió de lugar,
las leyendas no revisan su forma,
despiertan lentamente, se desperezan,
como las farolas lloran una ausencia;
nadie revisa su pasado,
todos somos la igualdad,
el resultado del pasado, una mentira
la soledad que quejumbrosa llora
las letanías sometidas al recuerdo,
sin poder salir de su destierro.

Simples ilusiones, caricias banales,
no suena al tempo, el sonido dulce
de una pistola de porcelana,
quizás el domingo no sea el día,
es el beso que se guarda en un bolsillo,
comidilla de ancianas en la lumbre,
la ultima nota de la sinfonía,
así quedará las ultimas palabras del poeta;
en los pasillos de un colegio en vacaciones,
y en la mirada difusa de un enfermo mental....

emborrachado. consecuencia, pecado, dolor....

Desnudé mi inocencia
en unas manos equivocadas,
en las lides del alcohol,
supliqué que mi tormento desapareciese,
que nadie contase mi secreto,
mi locura, mi ignición momentánea,
despreciando mis rimas,
rescindiendo mi contrato por vivir.

Inoculé mi veneno,
cada noche en mis susurros
las ilusiones descuartizan los pecados
que aún no he cometido,
no soy para el deseo,
soy el oscuro jardín del manicomio,
donde no se somete todo a nadie,
las rimas son tormentuosidades del pensamiento
las caricias son con papel de lija,
no se despega el papel, se traga,
y los lugares van muriendo,
como un filosofo hipócrita
nadie es el todo de los peces del rio....



Reflexión Difusa sin jornada

Esquino las pesadillas
que mi subconsciente tormenta,
las soledades desnudas del adiós
no se espuelan, reptan por los subterfugios
del destino, aun no es el momento,
el camino ya lo está haciendo otro,
traspaso la frontera, me limitó;
las soledades del pasajero incierto,
las miradas convalecientes,
hay susurros que despiden la noche,
y besos que matan las mañanas.

Nostalgias del peregrino,
así respeta la canción triste
del violín que quedó huérfano;
caricias al invisible ser desmaterializador
que crepita entre las paginas de un libro;
sabe a viejo el despertar en la calle,
a no entristecer la melodia del camión de la basura;
es el día de las luces y guirnaldas,
de mirar como bobos a la televisión
y ver como tus deseos son destrozados....


Quiero entender

La noche unió el amor con el odio;
en los dedos sin anillos,
suciedad sucedánea, realidad pasmosa
donde no queda susurros,
los labios sin carmín, baladas sin luz,
el discurrir de las horas en una mecedora.
y un desván con miles d historias que contar.

Suena el triquitraque del reloj,
y un recuerdo en una fotografía descolorida
una lagrima olvidada en la alacena,
y las sábanas sin hacer después de una batalla;
quiero olvidar el pasado, olvidar
olvidar esas caricias que eran veneno tapado
robar besos a una mariposa,
entender la realidad de los contenedores de papel,
el chirriar de las rodillas de un anciano,
porque ayer estaba y hoy desapareció,
meditar sobre los troncos de los abetos,

Quiero entender todo,
quiero aprender a entenderme

mujer de sueño casi real

Enebro un orgasmo con tus manos,
descuido mis preocupaciones, solo tu,
solo la noche, el amor permanente,
la soledad que suena en nuestros corazones,
el amor, mi boca en la tuya
dos lenguas de fuego se unen,
somos la mitad, somos todo,
somos la parte que nos falta al otro.

Desdibujo mis versos sobre tu cintura,
me pierdo en los montes de tus piernas,
reflejo el deseo deseado y lejano,
el suspiro dado en momento adecuado,
las noches sin luz llorándote porque no existías,
hoy la luna ya no muestra una sonrisa impasible
ni el grajo grita desde el busto, nunca jamás,
susurro su nombre, y me viene su eco...
te palpo entre las sabanas grises,
cierro los ojos a esta locura,
deseo que este sueño nunca termine
que sea real, que seamos reales,
mientras acurruco mi cabeza en su cintura de sueño




A las ocho de la mañana

Contra la rebeldía
de la palabra mal dicha.
ahí queda el motivo de la discusión;
las realidades en una extensible
tapados en guantes de cuero negro,
a las ocho de la mañana,
en una calle vacía, sin silencio,
reptando por los azulejos sucios
llenos de mierda, alcohol y lágrimas.

Despiden las obligaciones, repugnan
La Ley del Mas Fuerte, el que ordena
La Voz del tiempo, susurros de Ley
a un ser inconsciente inconsistente,
que le sonríe la desgracia,
y en un lenguaje que nadie entiende
pedía clamor mientras lo esposaba.
la gente pasa mira y pasa,
da igual, no les afecta,
rechinados de dientes, nadie quiere hablar
el sonido del Silencio es la melodía
que suena después de una canción de los cuarenta

conformismo y locura

Empiezo a suspenderme
de un hilo inconsistente, ligero
apoyando mis miradas en los letargos
que un día puse por bandera;
no hay momento que descienda
el soniquete de mis dedos sobre un teclado;
mantengo mis ideas diariamente,
donde las camisas de fuerza me aprisionan
por los destinos inciertos de un caminante
sin que tenga objetivo para destrozar.

Suenan las campanadas de mi destierro,
respiro las ilusiones dormitadas en una cerveza,
con mis recuerdos de un tiempo nuevo,
en los retales de una vida de violín.

Apago las luces, camino sin rumbo
estoy ciego, busco una mano,
una sonrisa, en el profundo manicomio
en que mi alma discrepa de mi pensamiento
y solo encuentro un cemento frío,
el cemento frío del conformismo, y mi locura diaria....

Es hora del poeta

Entre nuevos desafíos,
la mirada puesta en un libro
que desaparece,
se desnuda lentamente, baja su esencia,
no puede, recita soledades,
en los callejones oscuros del pasado;
siquiera fuese un momento tenue
en el que resguardarse en si mismo,
pero se oculta bajo capas de conformismo
como una cebolla que no llora.

Siete vidas perdió en las esquinas
besó hadas de todos los colores,
releyó al revés el periódico,
y tintiniteó los momentos que le quedan,
un sueño hecho realidad, miradas al infinito,
versos disfrazados de frío y bancos vacíos,
memorias obtusas, misóginas estalactitas
respirando lentamente, pausadamente,
es hora de empezar a despuntar el día.
es hora del poeta, del imaginador de voces
de enclaustramiento en las piernas de las musas



balada dulce de noche nueva

En los susurros tiernos
donde la noche habla,
evacuo mis sentimientos en una lágrima
beso las sensaciones dulces del tiempo,
me encuentro maniatado,
esclavo de una cintura, enamorado
siendo un mero cantante de una balada insonora,
descordando una cintura de guitarra,
meditando cómo renovarme internamente.

Se escucha en el aire,
respiro los sonidos de unos pies en la arena,
acaricio el baile de sus caderas sobre mí,
el aletear de una mariposa, el resumen del día
la mano sobre mi mano, el reloj que va tosiendo.

En los parajes destinados al sonrojamiento
una balada de rock en la radio.
un beso a sotto bocce,
un te quiero a través de una lágrima
y mis manos escribiendo un poema
el poema que necesita mi pensamiento hacia ella....

¿para qué pensar?

Desde hoy al infinito,
pulso y tecleo como un loco, resumo la película de ayer en un suspiro vomitivo, ya no hay gaviotas grises, el entendimiento suspendió el examen, y no hay de recuperación.
Convido aleteares de mariposa, provocando resquebrajamientos, es mi sino, mi verdad, mi fin, lo que nadie oculta, Lo que El siempre ve; escombrera de pasadizos secretos, recuerdos ya no hay lugar para respirar aire puro, un inconformismo rosa te lo da todo, para qué pensar?
Salen uno tras otro,
emborrachan ilusiones descuidadas,
asi todos comemos la misma mierda,
simplificando todo, para qué pensar?
como autómatas, dominados por el Gran OjO
que nos vigila desde un trono invisible

lo que somos

Palabras,
son palabras deformes
las que oigo en mi cabeza,
como una locura, siempre igual
y termino dudando hasta de mis dudas:
¿por qué tantas diatribas?
¿por qué?, no lo se, medito filosofías baratas
filosofías del antitodo y antinadie,
aprisionado en un mundo de papel y cartón
que fusila lentamente al rescoldo medio encendido,
al que le quita de comer y se lo da al que come de más
al fustigador de masas da medallas,
y un recibo de la luz sin pagar es destino a prisión o destierro.

No veo filosofia, veo fisiocracias, veo inutilidad,
veo filosofia de garrafon, de programas soporiferos después de comer
de contar como va vestida la vecina del cuarto,
de quien se follo el cura de turno....
todos somos lo que ocultamos, nos envenenamos siempre,
humildecemos al grande, ensalzamos al inutil
Asi nos fué, asi nos va, así nos irá
asi somos, e irremediablemente nadie nos cambiará

lágrimas de extrarradio

una campana llora
por los momentos olvidados
que dinamitaron la consciencia
robando puñaladas al pasado;
no es momento para descubrir
los bajos fondos.

Las luces se encienden
las sonrisas campan a sus anchas
donde los papeles pesan,
las letanias sufren su momento
en las canciones viejas de los Beatles,
rezumando los recuerdos,
Así que las mirandas tornan frias,
el pasado pescó un resfriado,
y la Soledad empieza a vestirse
y pasear dulcemente entre mis dedos,
mientras tecleo lágrimas invisibles
en las costuras de mi pantalón
donde camino al destino incierto
de un poeta alcoholizado invisible
tras los lupanares que salen como setas

descarnando recuerdos venenosos

Cae la nieve tras el cristal,
con los movimientos oscilantes,
en las hojas de cuchillas de afeitar,
que perdieron su fortaleza;
los papeles del banco se oxidaron,
ya no contaron la realidad,
solo roban sentimientos;
aún suena una campana rota,
dejó de expulsar su lamento,
no hay tinta para tanto recuerdo,
no hay voz para tanto silencio...

Amplio mis pensamientos
en las letanías envenenadas,
que leo en los arboles a navaja
resplandeciendo el brillo muerto
de los labios carmín añejo
de una adolescente que sabe de la vida
lo mismo que un gato de economía,
las patadas al aire,
y las sensaciones en el baúl
oscuro del recuerdo traspasado


En los ocasos diarios....

en mis palabras encripto
las miserias del día anterior,
cambiando de hora al día
cuando mi locura se repite
en las soledades cambiantes
que sueño como pesadilla,
por los sonidos del tiempo
que hallo cada día.

Sobre mis pensamientos
hace horas que desaparecí,
cambié de reloj, daba igual,
siempre es la misma realidad,
que exhorto sobre un papel,
reclamo últimas voluntades
procedo a reciclar mis dedos,
que dejen de existir,
me emborracho dia a día con la luna,
en mis locuras diarias,
donde las miradas miran venenosas,
al ocaso, Mi ocaso
el ocaso que vuela al recuerdo fácil.....

El apagador de cerillas

Desescombro nocturnidades,
para los días del aquí y ahora;
elevo mis plegarias a un ser invisible,
inviable y envidiable,
trotando como niños enfermos de SIDA,
dejando mi lepra en los callejones,
con un apartamento infectado de conformismo
donde no esperar nada de nadie,
humillar las noches de alcohol,
donde a veces busco la compañía
del gato que se atusa los bigotes.

Respaldo mis ilusiones
en las caricias envenenadas,
resulta complejo todo, hasta respirar,
hasta tener que sonreir,
forzar todo el momento, hasta que estalle
hasta que estalle mi cabeza,
y resuma en pocas letras mi pasado presente y futuro
soy el apagador de cerillas malditas,
el humeante caminante hacia ninguna parte,
el responsable de la niebla invisible del verano

temporada de campaña.....

Enarbolé la bandera al destino incierto,
amé la sucesión de maratones moratonianos,
machacándome los nudillos contra el suelo,
sin importar la lejanía o cercanía,
era el ignato subconsciente colectivo
lo que me llevaba a descarnar la norma;
aún crepita el fuego en el bidón de gasolina,
hace honor al pescado podrido
que te venden cada dia con florituras,
los periódicos rezuman conformismo,
nadie grita, todo está en silencio
los políticos guardan droga, y todo se oculta,
da igual, somos los que les votamos,
y todos por igual, como borregos elegimos.

País de pandereta, y pandero,
lastima, da lastima pasear
y como el que te hace emocionar como un idiota
ya está enfilando una bandera con un águila y levanta el brazo
y claro esta, la prensa generalista lo tapa todo
¿no seremos un juguete de ellos?¿nos habrán vampirizado?
y todos como zombies, obedecer a ojos ciegos?


como a los locos

Comulgo con ruedas de cemento,
en las imaginaciones sucias
que a cada momento sufro;
no es modulado el silencio
que mi interior grita  cada día,
deje de ser quejumbroso,
para ocultarme hasta de mí mismo,
nada ni nadie, solo el titilar
de las estrellas mustias
en los cambios de hora, refulgece
la materia gris de mi esquizofrenia a medias,
una locura que me rodea a cada instante
padeciendo alucinaciones,
emborrachándome sin alcohol.

Quizás en mi cordura medite
las páginas de un libro electrónico,
como los domingos sin luz,
como las gaviotas sin alas
despedazando las letras de mi día a día
resurgiendo de mis cenizas
y cual ave fenix empezar un nuevo despertar.....

nadie me recordará cuando haya muerto

nadie recordará,
para nadie, un silencio,
el frío cemento,
sin libro de familia,
sin caricias, sin besos,
sin disponer de nada,
cubriendo mi pasado de mis recuerdos,
y la Soledad acariciando mis mejillas.

El gato negro, atusa su pelaje,
como sin importarle nada todo,
se cambia de ropa, la lava,
con su parsimonia eterna,
sus ojos de sonrisa maldita
guardan más que misterio.

En el olvido
un cartón de vino sucio,
una letra sin escribir,
unos labios rotos del frío
y ahora ya un desconocido
dando su último suspiro






tras el alcohol

En silencio.
donde la noche calma los tormentos,
aún queda un instante para el regocijo
meditar el tiempo,
el aquí, el ahora
el combinar besos y caricias
con el frio cemento, todo es igual.

Buscar besos tras una sábana,
terminar las locuras por momentos
olvidar las ilusiones,
retomar las noches olvidadas,
pero calmar la lucha con alcohol.
empezando una nueva calma
la que hipnotiza el subconsciente,
y te deja sumido en una catarsis,
que te cambia de día y de hora,
circunscribe la miseria
envuelto en un jubón harapiento
masticando las palabras letra a letra,
y sumergiendose en los brazos de Morfeo,
con el busto tranquilo y apagado

Escrito el día de la nieba

Escrito el día de la niebla,
cuando la noche se emborracha,
caminando en el manicomio diario,
procediendo a olvidarme de todo,
mientras se va despedazando
la loseta de cemento.

un bocadillo de pan y nada,
la radio contando mentiras,
representantes que no aparecen,
gente que dicen que se murieron,
y las redes sociales envenenadas,
crean ilusiones, procuran adeptos,
todos enganchados al coso ese,
y mirando que sera lo próximo.

Temblores, imaginaciones,
frio en la calle, una lagrima.
tiempo sin reloj,
pensadores suicidados,
realidad ideada
y escrita un día de niebla