Escucho la noches silenciosas
en los pétalos de una flor mustia;
quedan horas para el desembarco del sonido
las páginas rotas de un libro
en las caricias tiernas de una amapola
mientras un beso se desnuda...

Es un domingo cualquiera de noche
las ilusiones caminan lentas
por las noticias del ayer;
llueve entre los dedos de dos enamorados;
es el cambio mágico del beso:
el temblor del orgasmo que empieza....

El bar quedó sin cafés tiernos
y las velas de la cena de ayer se descuidaron
escribo estas letras recordando tus labios
como tímidamente te sonrojabas cuando te miraba
cómo se caía el tirante de tu vestido de flores
y tu olor inundaba mi noche y mi día.

Te veo dormida sobre nuestra cama;
tu sueño en mi realidad, tus caricias mi voz
y la nostalgia la ilusión que deseé hace años

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