recuerdos de un manicomio

Solo son dos,
solo dos personas llorando,
dos miseras ilusiones rotas
tras una carretera húmeda,
dos sensaciones, dos amores,
dos sueños truncados
en las frías ilusiones del pasado.

Pasaje al Ocaso,
donde no cuenta nada,
es el veneno del tiempo,
dos cuerpos desnudos
en una mesa de observaciones
mientras la nostalgia mira
de quien les observa fríamente,
pero una lágrima cae de sus ojos
al ver que son sus padres.

Es el tiempo,
terminó la caricia,
es hora de quitarse el disfraz
y pasear por los pasajes ocultos del manicomio

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